Cuando pienso en Lima, y lo que era hasta hace poco, no puedo dejar de pensar en Alberto Andrade. El alcalde Andrade le dio a Lima una dinámica y una alegría que había perdido en ese trance traumático de las migraciones de los años 60.
La Lima a que dieron paso las migraciones, era una Lima desfigurada, sin alma, sin espiritu, o con un alma distinta a la que tuvo antes. Con Andrade la ciudad recuperó su mistica que muchos vecinos (me incluyo) dabamos por perdida. Han pasado varios años desde entonces y ahora Lima esta mejor -que duda cabe- pero todavía con muchos problemas. Talvez el más grave: el problema del transporte público. El día que Lima tenga un sistema de transporte público que lo asemeje a las mejores capitales de Sudamerica talvez se convirta en la gran ciudad que alguna vez fue.
En la actualidad Lima sufre un cambio radical. El alcalde Castañeda ha decidido romper las pistas de toda la ciudad, construir muchos parques, levantar muchas paredes, pero no sé si sea lo correcto. En lo personal, extraño el impulso cultural que Andrade le imprimió a la ciudad y su sensibilidad por ver sus problemas como algo más que ladrillos y cemento.
Alberto Andrade falleció el último jueves en una Clínica de los Estados Unidos. Sus restos llegarán a su querida Lima este jueves y vale la pena ir, aunque sea un momento, a darle el último adios a un alcalde que amo e hizo tanto por esta tierra.
Donde estes Alberto Andrade, va nuestro homenaje!!!

