Libertad de expresión y principio de proporcionalidad: el caso del diario El Universo


Esta semana llamó la atención el pedido de asilo del, hasta entonces, director del diario El Universo de Ecuador, Carlos Pérez, por ser objeto de una persecución y una cacería de brujas orquestada por el Presidente Rafael Correa en su contra. El motivo de su solicitud se debe a la sentencia que hace unos días dictó la Corte Nacional de Justicia del Ecuador confirmando la pena de 3 años de cárcel y el pago de más de 40 millones de dólares que dictó una Corte de primera instancia por haber supuestamente difamado e injuriado al Presidente Rafael Correa.

La historia de este entuerto comienza más o menos así: el año 2011 el periodista Emilio Palacio publicó una columna en El Universo en la que sostuvo: ““El dictador debería recordar, por último, y esto es muy importante, que con el indulto, en el futuro, un nuevo presidente, quizás enemigo suyo, podría llevarlo ante una corte penal por haber ordenado fuego a discreción y sin previo aviso contra un hospital lleno de civiles y gente inocente”. Esas palabras bastaron para que el Poder Judicial condenara a Palacio y al diario El Universo a 3 de años de cárcel y al pago de una indemnización millonaria, motivando un problema, primero, político (¿es tolerable una medida de este tipo en una democracia liberal?) y segundo, jurídico, pues al parecer esta sentencia no sólo atentaría contra el derecho a la libertad de expresión y de prensa, sino que sería, además, desproporcionadamente, injusta.

No deseo ocuparme del problema político, para ello recomiendo la excelente columna de Mario Vargas Llosa (“El honor del mandatario”) publicada por el diario El País este domingo, pero sí del problema jurídico: ¿En verdad la sentencia contra los directivos del diario El Universo y el periodista Emilio Palacio atenta contra el derecho a la libertad de expresión y de prensa y es desproporcionada?

1) ¿La sentencia contra los directivos del diario El Universo y el periodista Emilio Palacio atenta contra el derecho a la libertad de expresión y de prensa?

Sí, sí atenta contra estos derechos por dos motivos: porque en la práctica significa la desaparición de este diario y porque, más allá de que el periodista Emilio Palacio haya cometido un error, la sanción contra el delito de difamación y de injuria no puede suponer, en la práctica, una censura contra otros periodistas y medios de comunicación del Ecuador. El Presidente Correa ha confesado que eso a él le tiene sin cuidado. A fin de cuentas si alguien ha cometido un delito debe pagar por ello. Damos por descontado que el delito de difamación e injuria se cometió. Todo indica que el periodista Emilio Palacio no pudo probar que el Presidente Correa dijo lo que dice que dijo (aunque el escritor Antonio Valencia hace una importante precisión cuando dice que el párrafo en cuestión presenta los infinitivos “habría” y “´podría” que relativizan la contundencia de esa afirmación). Pero que se haya cometido un delito de difamación no convierte, de inmediato, a esta sentencia en justa. Antes debería de cumplir con algunos requisitos. El primero de ellos que esté debidamente fundamentada. Al parecer no hay ningún argumento contundente que permita demostrar que la indemnización de 42 millones de dólares era el medio más idóneo para desfacer el daño infligido. Al contrario, la sentencia omite este punto o lo escamotea en frases retóricas y sin mayor fundamento jurídico. Además, y en esto reside lo más grave, la sentencia no presta atención al impacto que tendría en el ejercicio del derecho a la libertad de expresión y de prensa en el Ecuador. Si el día de mañana un periodista tuviera una información bastante contundente sobre malos manejos en el gobierno se lo pensaría dos veces antes de publicarla pues podría ser, por ejemplo, que por no poder identificar a su fuente un juez podría condenarlo y obligarlo, no sólo a él sino al medio de comunicación para el que trabaja, a pagar una indemnización millonaria.

2) ¿La sentencia contra los directivos del diario El Universo y el periodista Emilio Palacio es desproporcionada?

Sí, sí lo es porque, como señale hace un momento, el juez no demuestra la relación entres esos 42 millones de dólares y el daño moral contra el Presidente Correa y, además, por algo más obvio, porque existían muchas otra formas menos lesivas del derecho a la libertad de expresión y de prensa que aquella por la que finalmente optó la corte que resolvió el caso en primera instancia. Una medida menos lesiva hubiera sido, por ejemplo, que se reconozca al Presidente Correa el derecho de rectificación. Correa hubiera podido escribir un artículo con las mismas características que aquel que atentó contra su derecho al honor. La corte también pudo dictaminar que el diario El Universo haga una rectificación a titulo propio en el que indique lo que, a estas alturas, resulta obvio, que el periodista Emilio Palacio difamó al Presidente Correa  y que un medio que se precia de ser responsable e independiente debe estar en condiciones de garantizar que las informaciones que difunde son verdaderas, o sino no son. En el peor de los casos, y sólo si el Presidente Correa hubiera demostrado el daño moral que esta publicación le causó, que en el caso de los funcionario públicos, como lo señala la jurisprudencia de la CIDH, se relativiza, el juez hubiera podido ordenar el pago de una indemnización pecuniaria pero cuidando que ésta no envié el mensaje equivoco de que cualquier publicación podría ser censurada sólo por referirse al gobierno o por criticar al Presidente.

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