Vamos a ser claros: en la otra orilla no le tememos a la critica. Si quieres opinar que no te gusta el blog, hazlo. Si quieres opinar que no te gusta el autor, hazlo. Si quieres opinar que sus ideas son estúpidas, ridículas, o poco originales, hazlo. Si quieres insultar, criticar o corregir, hazlo (pero eso sí, eso hazlo con estilo). Pero si también quieres decir que el blog te gusta, te ilusiona y no puedes irte a la cama sin leerlo, no seas timido: hazlo!!!
Final del juego
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